La Comunidad de Madrid ha anunciado una inversión de 1.000 millones de euros para la construcción de nuevas infraestructuras de transporte público, en un esfuerzo por mejorar la movilidad y reducir la congestión vehicular en el área metropolitana. Este ambicioso plan, que se desarrollará durante los próximos cinco años, contempla la ampliación de líneas de metro, la creación de nuevas rutas de autobuses y la implementación de tecnologías innovadoras para optimizar el servicio. Este anuncio se produce en un contexto de creciente demanda de soluciones sostenibles que faciliten el desplazamiento de los ciudadanos y contribuyan a la reducción de emisiones contaminantes en la región.
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