China está dando pasos cruciales para consolidarse como un actor dominante en el ámbito de la computación y los servicios en la nube basados en su tecnología de chips nacionales. En la primera mitad de 2025, Baidu y Huawei acapararon más del 70% del mercado chino en servicios en la nube, un logro que resalta su habilidad para gestionar toda la cadena de valor, desde el diseño de chips de Inteligencia Artificial hasta los servicios cloud. Un informe de la consultora Frost & Sullivan confirma que Baidu, con un 40.4% de cuota de mercado, y Huawei, con un 30.1%, lideran un ecosistema que ya no se limita al diseño de aceleradores, sino que apuesta por la integración de hardware y servicios a gran escala.
Este enfoque se enmarca dentro de la estrategia conocida como «full stack», que tiene como objetivo no solo el desarrollo de hardware, sino también de software y soluciones completas en la nube. La idea es reducir la dependencia en tecnología extranjera y crear alternativas propias ante los ecosistemas dominantes en Inteligencia Artificial. Baidu se ha destacado por integrar su plataforma de computación de IA, Baige, con los chips Kunlunxin, lo que ha permitido a la compañía escalar sus servicios y asegurar un suministro independiente de aceleradores.
Sin embargo, los analistas advierten que todavía persisten limitaciones en el campo técnico. El informe de Frost & Sullivan señala deficiencias en el rendimiento del hardware, integración de software y operaciones comerciales. A pesar de ello, se proyecta que en un plazo de tres a cinco años, las GPUs nacionales puedan evolucionar desde ser un respaldo estratégico a convertirse en pilares centrales de la industria de IA en China, gracias a la oferta de un coste-rendimiento competitivo en escenarios reales de entrenamiento e inferencia.
En el horizonte financiero, Baidu ha presentado una solicitud confidencial para la salida a Bolsa de Kunlunxin en Hong Kong, una jugada que responde a la necesidad de financiamiento y visibilidad estratégica. Este movimiento también refleja la ambición de China por construir un ecosistema de IA completamente autónomo. Pero Baidu no es la única empresa que busca los mercados de capitales; Enflame, otro fabricante de chips con sede en Shanghái, también explora la posibilidad de cotizar en el mercado STAR de China, un indicador de que el sector de aceleradores está en plena madurez.
Por su parte, Huawei reafirma su posición como pilar del mercado “GPU cloud”, con su capacidad para operar infraestructuras masivas y desarrollar productos completos, desde chips hasta servicios cloud. Este dominio no solo refleja cifras de mercado, sino una capacidad real de transformar la computación en un servicio accesible y eficiente.
Para las empresas chinas, esta evolución prometedora promete una mayor continuidad en el suministro y desarrollo de IA a escala. Esta tendencia desplaza el trabajo crítico hacia el software y las herramientas de compatibilidad, áreas clave en las que se decide el éxito o fracaso de una plataforma tecnológica. De esta manera, China va delineando un trayecto hacia la independencia tecnológica en el ámbito de la inteligencia artificial, con Baidu y Huawei liderando, al menos por ahora, esta significativa transición.







