En un contexto económico marcado por la incertidumbre, los resultados del reciente informe presentado por la aseguradora especializada Beazley subrayan una tendencia inquietante en el ámbito empresarial español. Según el estudio titulado «Risk & Resilience: En Portada. Riesgos Climáticos y medioambientales 2025», un alarmante 72% de los directivos en España no consideran prioritario el cumplimiento de los objetivos de sostenibilidad, a pesar de las crecientes señales de alerta sobre el cambio climático.
El análisis, que recoge las opiniones de 3.500 líderes empresariales a nivel global, revela una desconexión significativa: aunque el 87% de las empresas afirman estar preparadas para enfrentar las consecuencias del cambio climático, solo el 19% de los ejecutivos sitúan este desafío entre sus principales preocupaciones. Esta disparidad en la percepción sugiere un posible exceso de confianza que podría traducirse en una peligrosa vulnerabilidad, especialmente luego de las devastadoras inundaciones registradas en 2024.
Beazley destaca que, pese a la frecuencia e intensidad incrementadas de los fenómenos meteorológicos extremos, la crisis económica ha llevado a muchas empresas a descuidar las estrategias de sostenibilidad. Aunque un pequeño porcentaje de ejecutivos, solo el 12%, se siente completamente despreparado ante los riesgos climáticos, la mirada sigue centrada en asuntos vinculados más a corto plazo, dejando de lado la planificación estratégica necesaria para asegurar la resiliencia organizacional a largo plazo.
El informe resalta también las barreras que enfrentan casi el 73% de los directivos españoles en la transición hacia energías renovables. La percepción de los riesgos asociada a dicha transición ha disminuido, lo que podría indicar una infravaloración de los desafíos que plantea el cambio necesario hacia un modelo económico más sostenible.
Adicionalmente, el riesgo normativo, aunque relevante, ha visto una disminución en la percepción de los ejecutivos. Solo el 19% considera el incumplimiento de regulaciones medioambientales como una preocupación principal, una caída desde el 22% registrado el año anterior.
Entre las voces expertas, Fred Kleiterp, Director General Europeo de Beazley, advierte sobre el riesgo de centrarse únicamente en incertidumbres inmediatas, lo que podría dejar a las empresas expuestas ante fenómenos climáticos cada vez más comunes. Lorena Segovia, Country Manager de Beazley España, enfatiza la importancia de invertir en resiliencia empresarial, aunque reconoce que un esperanzador 77% de los ejecutivos ha comenzado a implementar nuevos procedimientos para mitigar los efectos de las condiciones meteorológicas adversas.
Los hallazgos del informe reflejan la necesidad crítica de reorientar las prioridades corporativas hacia una gestión de riesgos que integre y anticipe no solo las demandas económicas a corto plazo, sino también los retos climáticos y medioambientales que se avecinan en los próximos años.