La Unión Europea informó que de las 53.695 personas a las que se les ordenó abandonar el país, solamente 5.705 cumplieron con la medida. A pesar de este bajo cumplimiento en las expulsiones, las sanciones impuestas superaron significativamente a las llegadas irregulares, con 16.920 casos más registrados. Este desbalance destaca las dificultades en la implementación efectiva de las políticas migratorias y las sanciones correspondientes, revelando una brecha considerable entre las resoluciones administrativas y su ejecución real.
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