En 2025, Andalucía se ha consolidado como un motor económico clave en España, llegando a ser la segunda región del país en número de empresas, con más de 550.000 registradas. La región ha alcanzado cifras históricas en la creación de empleo y ahora ocupa el tercer lugar en exportaciones. Este notable crecimiento es fruto del esfuerzo continuo de un tejido empresarial robusto y dinámico, que ha apostado por la innovación y la internacionalización, logrando avanzar incluso en un entorno económico complejo.
El año ha estado marcado por desafíos considerables, como las tensiones geopolíticas, conflictos prolongados y políticas arancelarias que han impactado negativamente en sectores clave de la economía. A nivel nacional, el debilitamiento del Diálogo Social y la inseguridad jurídica han generado incertidumbre y dificultad para las empresas, que reclaman un entorno más estable para operar sin obstáculos innecesarios.
A pesar de estos retos, las empresas andaluzas mantienen su papel de líderes en progreso económico y social. Sin embargo, persisten problemas estructurales que limitan su pleno potencial. Las infraestructuras han sido una asignatura pendiente durante demasiado tiempo; los Corredores Ferroviarios, tanto el Central como el Mediterráneo, deben materializarse, junto con una actualización de la red de carreteras y mejoras en las infraestructuras hídricas.
La saturación de la red eléctrica es otro reto crucial, con más del 90% de los nodos al límite, lo cual frena el desarrollo de proyectos estratégicos. Es urgente resolver esta situación para que Andalucía pueda competir en igualdad de condiciones sin sufrir agravios comparativos con otras regiones.
El absentismo laboral, que en España supera la media europea, es también una preocupación significativa, afectando directamente la competitividad y productividad del tejido empresarial. Abordar este problema requiere un enfoque riguroso y diálogo constructivo.
En medio de estas adversidades, el reciente Informe global de Edelman resalta a las empresas como instituciones en las que la sociedad andaluza más confía, valorando su ética, competencia y capacidad de aportar estabilidad. La Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) enfatiza la importancia del consenso y la responsabilidad compartida para construir avances sólidos y duraderos.
Con miras a 2026, la CEA reafirma su compromiso de representar y fortalecer al tejido productivo de Andalucía, promoviendo propuestas y necesidades en los espacios de decisión, y trabajando con unidad y rigor para continuar construyendo una Andalucía más próspera.
Fuente: CEA.







