Desde enero, los bancos han experimentado un notable incremento en su capitalización, llegando a duplicar su valor inicial. Este crecimiento se ha visto impulsado por la desconfianza generada en la primavera pasada por la Administración Trump, lo cual redirigió inversiones hacia Europa, beneficiando significativamente a España. Esta situación ha fortalecido notablemente el sector bancario europeo, situándolo en una posición más robusta y atractiva para futuros inversores.
Leer noticia completa en El Mundo.



