Los hermanos Adolf y Rudolf Dassler, tras fundar Adidas y Puma, protagonizaron una intensa rivalidad que marcó la historia del deporte y la moda. La competencia entre ambos alcanzó momentos clave, como «El Milagro de Berna» en 1954, cuando la selección alemana de fútbol ganó el Mundial usando botas Adidas, consolidando la marca en el ámbito deportivo. La disputa también se extendió al campo comercial con enfrentamientos icónicos como el patrocinio de figuras legendarias como Pelé y Johan Cruyff, quienes se convirtieron en símbolos de sus respectivas marcas y potenciaron la influencia global de Adidas y Puma. Esta rivalidad no solo impulsó innovaciones significativas en el calzado deportivo, sino que también reveló cómo dos visiones personales y empresariales podían transformar el panorama del deporte mundial.
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