La aparición de brotes verdes en los dientes de ajo es un fenómeno común que no representa peligro para la seguridad alimentaria, aunque se asocia erróneamente con descomposición. El chef Michael Handal del Instituto de Educación Culinaria indica que estos brotes, producto de un proceso biológico natural, son comestibles y ofrecen beneficios como antioxidantes y minerales. Sin embargo, el ajo germinado posee un sabor más amargo y picante debido al consumo de azúcares naturales por el brote. Para su almacenamiento, se recomienda un lugar fresco, seco y bien ventilado para evitar que broten rápidamente. Además, en la preparación culinaria, los ajos germinados son aconsejables para platos que no son protagonistas, mientras que para recetas como el alioli, se prefieren ajos frescos por su suavidad en sabor.
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