En un contexto de constante evolución del sector aeroespacial y tecnológico, Bernstein ha proyectado una perspectiva optimista sobre SpaceX, impulsada por su potencial en el desarrollo de Starship, los lanzamientos espaciales y las infraestructuras de inteligencia artificial. La firma de análisis ha establecido un precio objetivo para las acciones de la compañía de 248 dólares, refiriéndose principalmente a la capacidad de SpaceX para innovar en el acceso económico y frecuente al espacio. Sin embargo, este análisis añade cautela en torno a la posibilidad de que Starlink, uno de los ramas de la empresa de Elon Musk, se transforme en un competidor directo de las grandes operadoras móviles como AT&T, Verizon y T-Mobile en el corto plazo.
La conectividad directa al teléfono móvil a través de satélites, conocida como Direct-to-Device (D2D), representa un campo prometedor pero también complicado para SpaceX. A pesar de las notables oportunidades que ofrece, Bernstein subraya las dificultades físicas inherentes a esta tecnología. Las barreras incluyen tanto la distancia desde el usuario hasta los satélites en órbita terrestre baja como los desafíos técnicos para asegurar una señal estable comparable a la de las redes 5G terrestres. Los problemas de consumo de batería y las limitaciones en el diseño de antenas para teléfonos móviles convencionales son señalamientos clave en el análisis de Bernstein.
El enfoque de SpaceX hacia una expansión significativa de su infraestructura de Starlink está en marcha, con planes para lanzar una nueva generación de satélites, conocidos como Starlink Mobile Gen2, durante 2027. Aun así, la firma de análisis insiste en que la propuesta estratégica más viable para la compañía podría ser la cooperación con operadoras existentes en lugar de la competencia directa, aprovechando acuerdos tipo Operador Móvil Virtual (MVNO) para complementar las redes terrestres actuales.
En términos financieros, las implicaciones de esta visión son significativas. La idea de una infraestructura satelital que actúe como una capa adicional para las operadoras, especialmente en zonas rurales y otras áreas con cobertura limitada, se presenta como el enfoque más realista y económicamente viable. A pesar de su propia infraestructura espacial, SpaceX enfrenta desafíos en replicar el tipo de cobertura que las compañías tradicionales han desarrollado durante décadas.
Para Bernstein, la valoración positiva en SpaceX está fundamentalmente anclada en los proyectos de Starship y el potencial de expansión de la infraestructura de inteligencia artificial, más que en una transformación disruptiva del mercado móvil terrestre. Esta evaluación refleja una confianza sostenida en la capacidad de SpaceX para abaratar el acceso al espacio y explorar proyectos innovadores que podrían abrir nuevas líneas de negocio potencialmente lucrativas.
Mientras tanto, el camino hacia una presencia significativa de SpaceX en el sector móvil conectado a satélites sigue rodeado de incertidumbre, condicionado por avances tecnológicos y desarrollos en la infraestructura terrestre y espacial. En este escenario, SpaceX avanza con su visión estratégica a largo plazo, buscando equilibrar sus apuestas en investigación, desarrollo y colaboración con otros actores de la industria.



