La criptomoneda experimenta una preocupante caída del 50% en su valor en los últimos cuatro meses, a pesar del continuo respaldo de los grandes fondos de inversión. En el marco de esta crisis, la atención se centra en la regulación dirigida por la administración de Donald Trump, cuyo retraso se ha convertido en un factor crítico que podría influir decisivamente en el futuro de este activo digital. Los inversores observan con inquietud cómo el panorama regulatorio incierto añade una capa de volatilidad adicional al ya complejo ecosistema de las criptomonedas.
Leer noticia completa en El Mundo.




