En el estado de Ceará, Brasil, se desarrolla un notable proyecto de ingeniería conocido como el Cinturón Hídrico, que transformará el mapa hídrico del nordeste mediante la creación de un río artificial de 145 km. Esta infraestructura, diseñada para redistribuir agua desde la presa de Jati a las zonas áridas, ha alcanzado un 91% de avance, superando las expectativas iniciales. El sistema abastecerá a 24 municipios y beneficiará a 561,000 personas, fortaleciendo la economía regional y ofreciendo una respuesta eficaz ante el cambio climático. Con una inversión superior a 1,000 millones de reales, el proyecto contempla su conclusión para junio de 2026, esperando mejorar la eficiencia del riego en un 30%. El secretario de Recursos Hídricos, Fernando Santana, resalta el ritmo acelerado del proyecto, que se perfila como un referente en la lucha contra la desertificación.
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