El Tribunal Supremo de Brasil ha condenado a más de 1.200 personas por su participación en el intento de golpe de Estado que ocurrió el 8 de enero de 2023, señalando un castigo histórico en el país. Entre los condenados se encuentra el expresidente Jair Bolsonaro, quien recibió una sentencia de 27 años por liderar la conspiración, y varios generales del ejército, marcando el fin de la impunidad militar en Brasil. Estos eventos reflejan una firme respuesta judicial ante los actos antidemocráticos que amenazaron la estabilidad del país. Mientras tanto, el presidente Lula se enfrenta al dilema de vetar una norma que propone reducir las penas, en un contexto donde una posible reconfiguración política podría ofrecer indultos a los implicados.
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