La inauguración del nuevo local minimalista de una reconocida marca en Madrid, hace tres meses, ha captado la atención de los amantes de la repostería, generando largas colas a diario. La estrella de la tienda es su Pavlova sin gluten, la cual ha ganado gran popularidad gracias a su elaboración meticulosa y precisa, realizada tan solo media hora antes de que el cliente la recoja. La creciente demanda subraya el éxito de un concepto que combina innovación culinaria con atención al detalle, atrayendo a un público diverso en busca de opciones gastronómicas distintivas.
Leer noticia completa en El Mundo.

