La presidenta de la Comisión Europea enfatizó la importancia de que cualquier solución respete el derecho internacional y la Carta de Naciones Unidas, destacando estos principios como fundamentales en el contexto actual. Por otro lado, el ministro Albares expresó su deseo de que la Unión Europea hubiera adoptado una postura «más dura» en relación con el asunto tratado, aunque no se especificaron detalles particulares sobre el contexto o las medidas específicas esperadas. Esta falta de consenso revela las divergencias dentro de la UE sobre cómo abordar ciertos desafíos internacionales.
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