La reciente declaración del presidente de Estados Unidos sobre la implementación de tarifas recíprocas podría resultar en una recaudación significativa para el país, estimada en hasta 58.000 millones de dólares. Esta medida, anunciada anoche, busca ajustar las relaciones comerciales y mejorar los ingresos, colocando presión en las transacciones internacionales y redefiniendo el enfoque financiero de su Administración. La comunidad internacional observa con interés cómo estas políticas afectarán no solo a la economía estadounidense sino también a sus socios comerciales globales.
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