En una reunión celebrada en Washington sobre el futuro de Gaza, sin la presencia de delegados palestinos, la Comisión Europea ha enfrentado críticas por su participación en la controvertida Junta de Paz de Donald Trump. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, envió a la comisaria para el Mediterráneo, Dubravka Suica, como observadora, lo que ha generado objeciones de varios países de la UE, como Francia, Bélgica y España, que cuestionan la representación sin mandato formal del Consejo Europeo. Aunque algunas naciones enviaron emisarios, principales grupos del Parlamento Europeo, incluidos los Socialistas y Demócratas, los liberales de Renew y los Verdes, han manifestado su desaprobación. Un portavoz de la Comisión defendió la asistencia destacando su intención de apoyar a Palestina y respaldar la recuperación en Gaza en línea con la ONU, aunque subrayó que la presencia no implica membresía en el organismo liderado por Trump.
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