La Unión Europea ha establecido un paquete de tarifas valoradas en 26.000 millones de euros, que se implementarán a partir del próximo abril, en un intento por intensificar la guerra comercial. Este movimiento estratégico tiene como objetivo impactar significativamente en las áreas más sensibles de las economías involucradas, marcando un nuevo capítulo en las tensiones económicas internacionales. La medida refleja la creciente confrontación en el escenario global y podría tener repercusiones significativas en diversas industrias, intensificando las ya complejas relaciones comerciales entre las principales potencias económicas.
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