Los consumidores vuelven a encontrar las emblemáticas obleas de masa para empanadillas en los supermercados, poniendo fin a una crisis de suministro que había afectado a la marca Buitoni desde la primavera pasada. Nestlé, propietaria de la marca, ha reanudado su producción en la fábrica de La Penilla de Cayón, en Cantabria, tras recibir las nuevas cosechas de cereal que cumplen con los estándares necesarios. Aunque la distribución del producto será progresiva debido a la alta demanda navideña, los estuches tradicionales ya empiezan a aparecer en los puntos de venta. André Moura, director de Culinarios de Nestlé España, aseguró que la empresa ha mantenido los esfuerzos para conservar la calidad y el sabor característicos de sus obleas. Además de este producto, desde el pasado verano se ofrece también una masa de empanadas de estilo argentino, adaptándose a distintas preferencias culinarias.
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