El sindicato ha manifestado su rechazo ante una norma que, según argumentan, utiliza la sostenibilidad como una simple etiqueta, sin abordar adecuadamente la calidad del empleo ni la gestión del agua. Esta crítica se ve acentuada por la percepción de que la norma adopta una «postura tibia» frente a la creciente proliferación de viviendas turísticas, lo que ha generado inquietud entre los trabajadores y ciudadanos afectados.
Además, consideran inaceptable la renuncia a implementar una fiscalidad turística, un aspecto que, a su juicio, podría contribuir significativamente a una mejor regulación del sector y a asegurar que los beneficios derivados del turismo reviertan en la comunidad. CCOO ha exigido la creación de un régimen sancionador para las empresas que incumplan con las normativas establecidas, con el fin de frenar el creciente desequilibrio territorial que la actividad turística puede causar.
La organización también ha resaltado la importancia de evitar el riesgo de la declaración responsable, un mecanismo que, según ellos, podría abrir la puerta a irregularidades y abusos. Asimismo, reclaman que la participación de los agentes sociales en la toma de decisiones sea realmente vinculante y no se limite a gestos «por cortesía», asegurando así que las voces de los trabajadores y la comunidad sean escuchadas y tomadas en cuenta.
En resumen, el sindicato exige un enfoque más riguroso y comprometido que realmente promueva la sostenibilidad y la calidad del empleo, garantizando una gestión adecuada de los recursos y una regulación efectiva del sector turístico.
Fuente: CCOO Andalucía.








