En un contexto de creciente tensión laboral, CCOO, UGT y CSIF han alzado la voz para denunciar las preocupantes prácticas empresariales que han emergido en el sector del manipulado. Esta denuncia llega justo antes del inicio de una huelga de siete días, anunciada por estas organizaciones sindicales en respuesta a un estancamiento en las negociaciones del convenio colectivo.
El clima de la protesta se ha visto intensificado por la reciente celebración de asambleas en los distintos centros de trabajo, donde ha quedado patente el respaldo abrumador de los empleados hacia la huelga. La participación masiva en estas reuniones refleja una voluntad colectiva fuerte y decidida de llevar a cabo la movilización, como única vía para hacer frente a la inacción de la patronal.
La falta de propuestas y respuestas por parte de los empresarios ha sido interpretada como un signo de indiferencia hacia las necesidades y derechos de los trabajadores, lo que ha llevado a incrementar la convicción entre los empleados de que la movilización es no solo necesaria, sino indispensable. La unidad de las organizaciones sindicales y el apoyo unánime de la plantilla vislumbran un panorama de resistencia laboral que podría marcar un antes y un después en las relaciones laborales dentro del sector.
Las próximas jornadas de huelga se presentan como una oportunidad crucial para que los trabajadores puedan manifestar su descontento y exigir un cambio en la dinámica actual de negociación, que hasta ahora ha estado marcada por el obstinamiento empresarial. La fuerza del movimiento sindical y la determinación de los empleados son, sin duda, la clave para abrir un camino hacia un convenio colectivo justo y acorde a las necesidades del sector.
Fuente: CCOO Andalucía.







