La situación que se vive en la provincia ha suscitado una creciente preocupación entre los miembros de la comunidad educativa. La Delegación Territorial, encargada de velar por el bienestar y la seguridad de los trabajadores, alumnado y sus familias, parece estar eludiendo su responsabilidad al no suspender la jornada lectiva en la mayoría de las localidades. Esta decisión se traduce en un preocupante desinterés por la salud y seguridad de todos los implicados.
A medida que los problemas de salud pública se intensifican, es fundamental que las autoridades actúen con responsabilidad y rapidez. La educación es un pilar esencial, pero no puede estar por encima de la salud de quienes la constituyen. La falta de medidas adecuadas pone en riesgo no solo a los estudiantes y docentes, sino también a sus familias y a toda la comunidad en general.
La decisión de continuar con la actividad lectiva en estas condiciones puede interpretarse como una falta de sensibilidad ante la situación actual. La salud de los trabajadores y trabajadoras de la enseñanza debe ser prioridad. La Delegación Territorial tiene la obligación de adoptar medidas que garanticen un entorno seguro, y esto incluye la posibilidad de suspender las clases cuando sea necesario.
La comunidad educativa ha alzado la voz para exigir medidas adecuadas y urgentes. La preocupación por la salud no solo afecta a aquellos que asisten a las aulas, sino que también se extiende a sus hogares, donde los riesgos se multiplican. La falta de acción por parte de la Delegación Territorial es un llamado a la acción para que reevalúen sus decisiones y actúen en sintonía con el deber que tienen de proteger a todos los sectores involucrados.
Es momento de reflexionar sobre las prioridades. La educación no debe olvidarse, pero la salud debe ser el principal objetivo en cualquier circunstancia. La Delegación Territorial tiene la oportunidad de demostrar su compromiso con la seguridad y bienestar de la comunidad educativa, actuando con decisión y responsabilidad ante la crisis actual.
Fuente: CCOO Andalucía.






