El deterioro del clima laboral, el absentismo, las situaciones de alto riesgo y los accidentes son solo algunas de las consecuencias graves que pueden derivarse de las conductas adictivas en el entorno laboral. Este fenómeno no solo representa un desafío individual para quienes lo padecen, sino que también constituye un problema social que impacta directamente en la dinámica y la productividad de los centros de trabajo.
En este contexto, se hace imprescindible implementar medidas preventivas y de asistencia que aborden estas conductas adictivas desde dentro de las empresas. La jornada organizada hoy por la Cámara de Granada, en colaboración con la Confederación Granadina de Empresarios, CCOO y UGT, puso de manifiesto la necesidad de actuar frente a esta problemática. Durante el evento, se discutieron estrategias y recursos que pueden ser empleados para mitigar el impacto de las adicciones en el entorno laboral, así como para fomentar un clima de trabajo saludable y colaborativo.
La cooperación entre estas entidades es fundamental para promover un enfoque integral que no solo aborde las dificultades individuales de los trabajadores, sino que también potencie el bienestar colectivo. La creación de políticas de prevención, junto con programas de asistencia para aquellos que lo necesiten, resulta crucial para garantizar un ambiente laboral seguro y productivo.
Es momento de que las empresas tomen conciencia de la importancia de este tema y desarrollen iniciativas que no solo beneficien a sus empleados, sino que también fortalezcan el tejido social y económico de la comunidad en su conjunto. La colaboración y el compromiso son claves para enfrentar este reto y construir un futuro laboral más saludable para todos.
Fuente: CCOO Andalucía.








