En un encuentro reciente, la autora relata su sorpresa al descubrir que un joven acompañante optaba por el agua mientras ella avanzaba en su tercera cerveza. Esta anécdota resalta el creciente número de jóvenes abstemios en contrastante comparación con las generaciones anteriores de españoles, quienes han desarrollado una cultura profundamente vinculada al consumo de alcohol, especialmente en sus momentos de ocio. La autora reflexiona sobre cómo el alcohol ha sido una muleta social para descubrir que el pasado está marcado por excesos que ahora son vistos con preocupación por las nuevas generaciones, más conscientes de los efectos negativos en la salud, como el hígado graso.
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