El Celta de Vigo reafirmó su condición como el tercer mejor equipo visitante de La Liga al vencer 0-1 al Sevilla, en un encuentro definido por un penalti absurdo cometido por Oso sobre Moriba en el minuto 86, que Marcos Alonso transformó en gol. A pesar de su combativo despliegue, el Sevilla mostró notorias carencias ofensivas, acumulando tres derrotas consecutivas sin anotar. El desgaste físico fue evidente en el conjunto andaluz, que se encuentra a solo tres puntos del descenso, tras caer previamente ante el Levante. Por su parte, el equipo dirigido por Claudio Giráldez sigue en ascenso, sumando su sexto partido invicto fuera de casa y posicionándose en la lucha por los puestos europeos.
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