En el corazón de Ceuta, una ciudad con limitaciones geográficas pero un papel estratégico en la geopolítica digital, se materializa un desarrollo que redefine su futuro económico: un centro de datos. Impulsado por Templus, esta infraestructura se ubica en el Muelle de La Puntilla, en el entorno portuario, destacándose por su capacidad de transformar la conectividad digital de la región.
Con una superficie total de 2.500 m², de los cuales 800 m² están destinados a la sala informática, el centro de datos comenzará su operación en el primer semestre de 2026. Su potencia inicial es de 1,2 MW, con la opción de ampliar a 2,4 MW en fases posteriores. Esta capacidad destaca no solo en términos de números, sino en lo que representa: una mayor rapidez en el procesamiento de datos, resiliencia ante interrupciones, y un potencial de atraer servicios digitales que actualmente se encuentran en grandes metrópolis como Madrid, Barcelona y Frankfurt.
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es su alineación con el estándar Tier III, lo que garantiza alta disponibilidad y continuidad de servicio mediante mantenimiento concurrente. A esto se suma un PUE competitivo de 1,2 a 1,3, un indicador de eficiencia energética que cobra especial relevancia en un contexto de volatilidad de precios eléctricos. Esto asegurará que una porción significativa de la energía se destine a la computación, minimizando pérdidas en refrigeración y otros gastos del edificio.
El centro de datos de Ceuta se inserta en una tendencia al crecimiento de centros regionales que buscan una proximidad estratégica con usuarios y empresas. Ceuta ofrece una combinación atractiva de jurisdicción europea y proximidad al continente africano, respaldada por conectividad submarina con la península. Este enclave no solo anticipa la llegada de infraestructuras avanzadas, sino que busca ser un catalizador económico al apoyar a las pymes, la administración pública y sectores requeridos de baja latencia como el gaming y servicios digitales. Para que este impacto se materialice, resulta indispensable fomentar la capacitación local y construir un ecosistema que vea el valor en alojar servicios en la región.
El contexto energético en Ceuta, apoyado por una interconexión submarina con el sistema eléctrico peninsular, añade una capa de estabilidad y abre la puerta al uso de energías renovables. En un mercado en el cual muchas iniciativas se frenan por los límites de red y disponibilidad de potencia, Ceuta se perfila como un candidato viable y atractivo para futuros proyectos de expansión.
Templus planea expandir su red a 20 centros de datos en España, integrando a Ceuta como un nodo clave en una red que busca integrar a ciudades como Málaga y Sevilla. Este movimiento subraya una redistribución del tráfico digital que promueve la relevancia de regiones antes consideradas periféricas.
En conclusión, mientras Ceuta avanza en consolidar su posición como «puerto digital», el reto reside en convertir esta infraestructura en una palanca para el desarrollo económico sostenido, integrando talento, regulación y conectividad en una propuesta atractiva tanto para inversores como para la comunidad local. El nuevo centro de datos se presenta como un hito, pero su verdadero valor dependerá de su capacidad para integrarse y potenciar el ecosistema socioeconómico de Ceuta.








