El panorama del mercado de memorias en China está experimentando una transformación significativa que podría alterar las dinámicas globales de precios y abastecimiento. Durante años, la industria china de memoria DRAM y NAND ha sido conocida por su enfoque en ofrecer productos más económicos en lugar de los más rápidos. Sin embargo, recientes movimientos de los principales fabricantes chinos indican un cambio de prioridad hacia la mejora de procesos y el desarrollo de tecnologías avanzadas, como DDR5, en lugar de competir exclusivamente mediante descuentos.
La evolución de la estrategia china ocurre en un contexto de creciente demanda de memorias de alta gama, impulsada por aplicaciones de Inteligencia Artificial (IA) y un entorno tecnológico que abarca desde centros de datos hasta dispositivos de consumo como PCs y smartphones. Esta situación ha coincidido con una fase de tensión en la oferta, donde los grandes fabricantes, incluyendo a Samsung, SK hynix y Micron, se enfocan en la producción de memorias HBM de alto margen, dirigidas a acelerar la capacidad de IA.
El cambio en la cadena de suministro ha tenido un impacto directo en el mercado de memorias, reconfigurando las previsiones de precios al alza y reduciendo la disposición a vender productos a pérdida. Como resultado, las memorias DRAM y NAND chinas han comenzado a igualarse en precio con las producidas en Corea del Sur, reflejando una madurez industrial que va más allá del simple abaratamiento.
Además, los rumores en torno a una posible guerra de precios liderada por ChangXin Memory Technologies (CXMT) han sido matizados por información que señala un enfoque estratégico en el desarrollo de DDR5, reduciendo en gran medida su producción de DDR4. Esto marca una estrategia donde el objetivo no es inundar el mercado para destrozar a los competidores, sino consolidarse como un actor tecnológico y rentable.
Esta nueva dinámica no solo afecta a los centros de datos sino también al mercado de consumo. El incremento en los costos de DRAM y NAND se está reflejando ya en las previsiones de ventas de smartphones, obligando a los fabricantes a considerar aumentos de precios, reducciones en especificaciones o absorción de costos en márgenes ya de por sí ajustados.
Simultáneamente, el sector PC enfrenta desafíos similares. Las alternativas para asegurar un suministro continuo de memoria chocan con la realidad de que, si la memoria china deja de ser significativamente más barata, otros factores como la validación y el riesgo regulatorio cobran mayor importancia.
China no muestra intenciones de comprometer sus planes industriales a largo plazo, con expansiones de CXMT y YMTC en agenda a pesar de que alcanzar capacidades competitivas requiere tiempo. La maduración del sector en el gigante asiático representa para Occidente una clara señal de que China busca jugar en el campo de la tecnología y la rentabilidad, no solo en el precio.
Para los compradores occidentales, la expectativa de encontrar siempre una “válvula de escape” en los productos baratos chinos se desvanece. En 2026, la memoria se perfila como un recurso estratégico donde contar con inventario y capacidad será clave para liderar el mercado.
En resumen, la memoria china ya no compite solo por precio y, en el panorama global de memorias, este cambio señala una consolidación que podría desafiar el dominio de los tradicionales líderes del mercado.








