China Señala a Países Bajos como Factor de Riesgo en una Potencial Nueva Crisis Global de Semiconductores

3
minutos de tiempo de lectura
China Refuerza su Estrategia Made in China Exigiendo 50 de

La tensión por el control de Nexperia va más allá de lo empresarial, y las implicaciones podrían tener un alcance mundial, especialmente en el sector de los semiconductores. En un conflicto que ahora adquiere tintes geopolíticos, Pekín ha lanzado una seria advertencia sobre la posibilidad de una nueva crisis global de suministro si la disputa entre la sede neerlandesa de Nexperia y su filial china sigue escalando.

La preocupación surgió después de que la unidad china de Nexperia denunciara públicamente que sus cuentas internas habían sido desactivadas por la matriz neerlandesa, lo que según ellos, afectó procesos de producción críticos al dificultar el acceso al software corporativo. Aunque la sede en Países Bajos no negó haber realizado acciones sobre los sistemas, rechazó la noción de que ello hubiera paralizado sus operaciones.

Nexperia no produce chips de alta tecnología, como los utilizados para la inteligencia artificial, sin embargo, sus semiconductores básicos y de potencia son vitales para la industria automotriz y una amplia gama de productos electrónicos. Precisamente por esto, el gobierno neerlandés intervino en septiembre de 2025, invocando la Goods Availability Act, una acción sin precedentes desde 1952, para evitar un posible riesgo de transferencia de activos críticos fuera de Europa.

El cisma entre la parte neerlandesa y la china ha generado serias tensiones, tanto que Pekín respondió bloqueando las exportaciones de productos terminados de Nexperia producidos en China. Este movimiento en octubre de 2025 ya había puesto en jaque al suministro de chips para automoción, generando preocupación entre fabricantes europeos como Bosch y BMW.

La raíz del conflicto se encuentra en la estructura de producción de Nexperia, donde gran parte del proceso de encapsulado y distribución dependía de China. Aunque las obleas se fabrican en Europa, una significativa porción de los chips era encapsulada en China, creando una dependencia vital que, ahora rota, amenaza con interrumpir la continuidad del suministro.

Este contexto ha propiciado que la filial china busque su independencia operativa, asegurando suministros locales para no depender de Europa. En diciembre de 2025, ya había garantizado su producción de obleas con proveedores nacionales para el año siguiente.

El aspecto jurídico del conflicto tampoco se ha desvanecido. Aunque La Haya suspendió temporalmente sus acciones en noviembre de 2025, el litigio continúa y la investigación sobre la gestión de la compañía sigue activa. Desde la perspectiva china, esta situación judicial es uno de los principales impedimentos para reanudar relaciones normales.

La advertencia de Pekín es más que una simple reacción. Refleja un conflicto que involucra no solo intereses empresariales, sino también una batalla por el control, la seguridad económica y la dependencia mútuamente crítica en ciertas tecnologías. Mientras tanto, el mercado observa la situación con cautela. El riesgo de que una vez más se vean comprometidas las cadenas de suministro globales es real, especialmente cuando una compañía tan integrada entre Europa y China está en medio de una batalla que es a la vez política, judicial y operativa. El precedente de 2021 resuena fuertemente, advirtiendo lo frágiles que son estas interconexiones en el clima geopolítico actual.

TE PUEDE INTERESAR

China Señala a Países Bajos como Factor de Riesgo en una Potencial Nueva Crisis Global de Semiconductores — Andalucía Informa