La Consejería de Universidad, Investigación e Innovación ha destinado fondos a un innovador proyecto del grupo «Química Analítica de Contaminantes» de la Universidad de Almería (UAL), que ha desarrollado una técnica pionera para determinar el origen de la miel mediante su huella química. Esta metodología permite no solo identificar de manera precisa la procedencia botánica del producto, sino también combatir el fraude alimentario y mejorar el control de calidad, brindando así garantías tanto a productores como a consumidores.
El estudio titulado «Innovative SALLE-GC-Orbitrap-HRMS-based metabolomics and multi-technique data fusion: A combined approach for botanical marker identification of monofloral and multifloral honey», publicado en la revista Food Chemistry, se concentra por primera vez en analizar mieles de eucalipto, romero y azahar en España. A través de 40 muestras, los investigadores han identificado siete compuestos químicos clave que actúan como marcadores del origen botánico. La técnica introduce el uso de sal común en el proceso de extracción, mejorando significativamente la recuperación de las sustancias aromáticas y separando de forma más clara los compuestos volátiles responsables del aroma, cruciales para distinguir diferentes tipos de miel.
Esta investigación, encabezada por Antonia Garrido de la UAL, ofrece una herramienta poderosa para reforzar la transparencia en la cadena alimentaria, un sector en el cual la miel es particularmente susceptible al fraude por su alto valor añadido. La metodología facilita la detección de mezclas no declaradas y también verifica la fidelidad de las etiquetas, asegurando la autenticidad del producto.
Entre los hallazgos, se demostró que las mieles de eucalipto poseen una huella metabolómica más definida, en contraste con las de romero y multiflorales que presentan perfiles menos específicos. Además, los investigadores, apoyados también por fondos europeos FEDER, no descartan aplicar este método a otros alimentos y bebidas donde el origen botánico desempeña un papel fundamental, continuando así sus esfuerzos para mejorar la trazabilidad y prevenir el fraude en el sector alimentario.
Fuente: Junta de Andalucía.







