En un momento en que la intersección entre el mundo financiero y la tecnología define el rumbo de las grandes corporaciones, Citi ha apostado por un enfoque audaz desde su sede en Austin, Texas. En lugar de ser simplemente una estación satélite, esta localidad se ha consolidado como un motor clave en la transformación digital de la institución bancaria. Desde el inicio de 2026, Citi ha pasado de experimentar con inteligencia artificial (IA) a implementar cambios significativos en su estructura operativa, anticipando un revuelo en el sector financiero.
Austin, apodada con razón como las «Silicon Hills», se ha convertido en un epicentro de innovación tecnológica, respaldada por inversiones masivas de partes interesadas como NVIDIA y la proximidad estratégica de la Gigafábrica de Tesla. Con un ejército de más de 7,000 expertos en IA, la ciudad compite ferozmente con Silicon Valley, pero con un enfoque fuerte en sistemas aplicados y producciones a gran escala, ideal para las aspiraciones de Citi.
El cambio valiente liderado por Citi ha establecido 2026 como su «Año de la Transformación». La entidad ha trascendido las simples aplicaciones de chat, evolucionando hacia sistemas complejos capaces de mitigar fraudes en tiempo real y realizar revisiones autónomas de código. La transición de préstamos corporativos en América del Norte a una plataforma de procesamiento vanguardista ha aliviado la carga de sus sistemas tradicionales. Diariamente, más de 3.5 millones de pagos se automatizan en 90 países, fortaleciendo la promesa de «seguridad y solidez» de Citi.
En su búsqueda por reinventarse, Citi planea reducir su mano de obra en 20,000 puestos, cambiando procesos manuales por flujos operativos impulsados por IA. Este movimiento pretende no solo reducir costos sino también promover un modelo operativo más dinámico, con ahorros anuales esperados entre 2 y 2.5 mil millones de dólares, elevando la eficiencia y resiliencia de la entidad.
Fundamentada en una infraestructura híbrida en la nube y apoyada por Google Cloud, la ventaja tecnológica de Citi se ensambla en su capacidad para ejecutar millones de cálculos al día, ofreciendo evaluaciones de riesgo casi instantáneas. Con la implementación de Vertex AI, la compañía ha optimizado su operación, liberando valioso tiempo de ingeniería y facilitando la automatización de revisiones de código masivas.
Además, la entidad se centra en la tokenización de las finanzas y la reducción de ciclos de liquidación utilizando la tecnología de libro mayor distribuido, preparándose para el lanzamiento de servicios de custodia de criptomonedas a nivel institucional. Con miras hacia el futuro, Citi explora la computación cuántica para optimizar carteras y valorar derivados complejos.
El próximo 25 de febrero, durante la cumbre de Generative AI en Austin, Pratik Gautam, VP y líder de producto de inteligencia artificial de Citi, revelará cómo la integración de marcos de IA responsable está redefiniendo sus sistemas centrales. Esta sesión promete arrojar luz sobre cómo Citi está traduciendo principios de IA ética en patrones de diseño, asegurando una gobernanza robusta y la alineación regulatoria en tiempo real.
En este nuevo capítulo, Citi no solo reestructura su presente, sino que traza con firmeza un camino hacia el futuro digital del mundo bancario.








