El humo azul que emana del tubo de escape de un vehículo puede ser una señal preocupante de que el motor está quemando aceite junto con el combustible, lo que a menudo es causado por un desgaste en los anillos del pistón o sellos dañados en las válvulas. Es crucial abordar este problema de inmediato, ya que podría derivar en un desgaste acelerado del motor, daños en los pistones y en el cilindro, e incluso problemas con el turbocompresor y el catalizador. La falta de acción podría aumentar la fricción interna por falta de lubricación adecuada, y provocar un mayor consumo de combustible y una potencial pérdida de potencia. Además, las reparaciones pueden ser costosas y en casos extremos, llevar a la necesidad de reemplazar el motor.
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