En las carreteras españolas, la Guardia Civil utiliza un código de banderas en sus motos para comunicar a los conductores sobre el estado de la vía. Este código, poco conocido, consiste en tres colores: verde, rojo y amarillo, cada uno con un mensaje específico. La bandera verde indica que la calzada está abierta tras un incidente que obligó a su cierre; la roja, que está temporalmente cerrada al tráfico; y la amarilla, señal de precaución ante un peligro cercano. Estos avisos visuales se acompañan frecuentemente de gestos manuales por parte de los agentes para reforzar las instrucciones. Este sistema busca mantener informados a los conductores y garantizar la seguridad vial en situaciones imprevistas.
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