Los analistas financieros sugieren que, antes de comprometerse con un producto de deuda, es crucial no solo revisar detalladamente el presupuesto personal, sino también examinar los hábitos de ahorro existentes. Esta evaluación integral permitirá comprender mejor el impacto potencial de asumir nuevas obligaciones crediticias sobre la estabilidad económica individual a largo plazo, asegurando que se mantenga un equilibrio saludable entre los ingresos, gastos y ahorros.
Leer noticia completa en El Mundo.



