La industria de los semiconductores se encuentra en medio de un cambio significativo mientras se prepara para el lanzamiento del proceso de fabricación de 2 nanómetros (2 nm) por parte de TSMC. Este avance supone no solo un salto tecnológico, sino también un importante reto financiero y competitivo para los gigantes del sector como Apple, Qualcomm y MediaTek, quienes, según rumores, podrían presentar sus primeros sistemas en chip (SoC) a 2 nm en un lapso temporal sorprendentemente corto.
En el pasado, Apple solía establecer el precedente en el mercado, dejando que sus competidores intentaran seguir su estela con cierta diferencia temporal. Sin embargo, la posibilidad de que estos tres gigantes tecnológicos lancen sus procesadores a 2 nm simultáneamente introduce un nuevo paradigma en el juego de la competencia. Llegar primero al mercado no es lo único crucial; factores como la capacidad de producción, el coste por oblea y el rendimiento final del producto también juegan un rol crucial para definir qué empresa logra capitalizar mejor esta nueva generación de chips.
La importancia del salto a 2 nm va más allá de la mera mejora técnica, que promete rendimientos en doble dígito y menores consumos energéticos respecto a la tecnología de 3 nm. También comporta una lectura económica significativa. Los nuevos nodos tienden a ser más costosos inicialmente, con rendimientos más delicados, lo que incrementa la presión sobre los costes de fabricación de los chips más avanzados. En un mercado competitivo, la ventaja radica en no solo fabricar a 2 nm, sino hacerlo antes que los demás, con volumen suficiente y con rendimientos estables.
A medida que la demanda de nodos avanzados se incrementa, impulsada por la inteligencia artificial (IA) y el «high-performance computing», TSMC ha señalado que su crecimiento ya no depende exclusivamente del sector móvil. De hecho, la compañía ha vinculado su ciclo de inversión a esta demanda creciente, con planes para expandir sus capacidades de producción mediante nuevas fábricas y tecnología de empaquetado avanzado, con miras a 2025.
En este escenario, Apple parece haber asegurado una parte significativa de la capacidad inicial de los 2 nm, lo cual está en línea con su enfoque histórico de asegurar volúmenes grandes, previsibilidad y la habilidad de pagar por ello. Por otro lado, los rumores sobre una presentación simultánea de Apple, Qualcomm y MediaTek podrían nivelar la competencia en términos de tiempo, obligando a las empresas a competir en aspectos como arquitectura, eficiencia energética y funciones específicas como el procesamiento de IA y los módems.
La decisión de algunos fabricantes de esperar por N2P, una versión mejorada del nodo de 2 nm, podría alterar la disponibilidad inicial del nodo, considerando no solo la ventaja tecnológica, sino también el equilibrio entre coste y rendimiento.
Para los inversores atentos a esta evolución, los indicadores adelantados tales como las inversiones en capital (Capex), los rendimientos industriales (yields) y las estrategias de producto serán claves para predecir el impacto económico a largo plazo del nodo de 2 nm. Aunque la diferencia entre los nodos de 2 nm y 3 nm en el futuro se centrará en quién logra más eficiencia por vatio, estas transiciones tecnológicas también podrían influir en los precios del mercado móvil y en las estrategias de producto de cada empresa.
Finalmente, la aparición de esta nueva tecnología plantea preguntas sobre el verdadero significado de «2 nm» y su impacto en los dispositivos cotidianos, aspectos que los consumidores y los actores del mercado tendrán que seguir de cerca a medida que estas compañías desvelen sus planes concretos para los próximos meses y años.








