En un reciente escándalo en la administración pública, tres pisos adicionales fueron adjudicados a los hijos de un alto cargo que también ha dimitido, así como a un arquitecto municipal. Este episodio añade más leña al fuego en medio de una serie de renuncias vinculadas a irregularidades en la asignación de propiedades, sugiriendo una posible trama de favoritismo y corrupción en las esferas gubernamentales. La situación ha generado una creciente preocupación y cuestionamientos sobre la transparencia y la integridad en el ámbito público.
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