Fuentes diplomáticas eslovacas han informado que si Hungría modifica su posición actual, se detendrán los fondos de 90.000 millones. Eslovaquia ha enfatizado que no proporcionará asistencia hasta que el oleoducto de Druzhba sea reparado. Esta situación refleja las tensiones políticas y económicas en la región, mientras se espera la resolución de problemas críticos de infraestructura que afectan las relaciones entre países europeos.
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