El cuerpo de Aida Karina Juárez Jacobo, madre buscadora de desaparecidos, fue hallado en San Luis Potosí tras ser presuntamente secuestrada en Zacatecas, donde buscaba a su hija desaparecida. Las autoridades han detenido al presunto responsable, mientras que colectivos exigen justicia y protección para quienes buscan a sus seres queridos. Este caso refleja la creciente violencia en la región y la peligrosidad inherente a la labor de los buscadores en México. Amnistía Internacional y otras organizaciones documentan el alto riesgo que enfrentan, enfatizando la responsabilidad estatal en garantizar su seguridad.
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