En el último enfrentamiento de la fase de grupos entre España y Uruguay, celebrado en Guadalajara, se honró a las víctimas de los devastadores terremotos en Venezuela con un minuto de silencio que concluyó con una emotiva ovación. Aunque se escucharon algunos gritos desde las gradas, la mayoría de la afición mostró respeto durante el homenaje. Esta medida, inusual en la FIFA, refleja la gravedad de la tragedia que ha provocado más de 900 muertes y numerosos desaparecidos en el país sudamericano. El tributo se realizó tras la ceremonia de los himnos y con los jugadores en el campo, en un gesto solidario que se está repitiendo en todos los partidos.
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