Venezuela enfrenta una delicada situación de derechos humanos con la continua detención de presos políticos, muchos de ellos con doble nacionalidad, como los casos de Alejandro González y Montserrat Espinosa. Hasta el momento, las excarcelaciones son escasas, representando menos del 1% del total de 809 detenidos, según datos de Foro Penal. Este panorama genera preocupación internacional, especialmente en España, donde familiares y activistas han exigido acciones ante lo que consideran arrestos injustos y violaciones de derechos. A pesar de recientes liberaciones, la expectativa sigue siendo alta, mientras las familias de los detenidos denuncian restricciones y la falta de comunicación oficial sobre el estado de los encarcelados.
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