En España, casi un 25% de los hogares enfrenta dificultades para mantener sus casas calientes durante el invierno debido a limitaciones económicas, lo que convierte la calefacción en un lujo para muchos. Sin embargo, entre quienes pueden permitirse el uso de sistemas de calefacción, no siempre se emplean de manera eficiente, lo que implica un impacto negativo tanto en la economía doméstica como en el medioambiente. La falta de un uso adecuado de la calefacción contribuye al aumento innecesario de las facturas energéticas y a un mayor consumo de recursos, subrayando la necesidad de fomentar prácticas más sostenibles y conscientes entre los consumidores.
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