El servicio de trenes de Rodalies en Cataluña permanece paralizado, dos días después del accidente mortal en Gelida, pese a los anuncios de la Generalitat sobre su reanudación. Los maquinistas, en demanda de mayores medidas de seguridad, se han negado a operar los trenes, lo que ha dejado sin servicio a 400,000 usuarios diarios y ha sobresaturado los autobuses alternativos. Tras un accidente que cobró la vida de un conductor y ante un contexto de tensión laboral, los maquinistas han convocado huelgas para febrero, exigiendo condiciones seguras. La Generalitat anticipó dificultades para restablecer el servicio, y el tráfico vial se complica con cortes en la AP-7. La reunión prevista con Renfe busca discutir soluciones, mientras en las estaciones predomina el desconcierto.
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