Pablo Enrique no ha reaccionado favorablemente a su destitución, que le fue comunicada por la concejala de Seguridad y vicealcaldesa. Fuentes cercanas al evento indican que el exfuncionario se encaró con la autoridad local durante la reunión en la que le notificaron su cese, mostrando su descontento con la decisión tomada. Este incidente añade tensión al ayuntamiento en un momento en el que se esperaban cambios en la gestión del área de seguridad.
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