En un polémico partido entre Almería y Mirandés, el árbitro de VAR Pablo González Fuertes volvió a estar en el centro de una controversia al no corregir un potencial error del árbitro de campo, Etayo Herrera. En un momento crucial del encuentro, el portero del Mirandés, Juanpa, despejó limpiamente el balón antes de un choque con el delantero almeriense Morcillo, quien obtuvo un penalti que selló la victoria por 4-2 del Almería. A pesar de las imágenes que mostraban la acción claramente, González Fuertes decidió no intervenir desde el VAR, lo que añade un escándalo más a su historial esta temporada. A pesar de sus errores repetidos, el Comité Técnico de Árbitros sigue sin imponer medidas disciplinarias en su contra, generando críticas por la falta de acción frente a decisiones que afectan el desenlace de los partidos.
Leer noticia completa en OK Diario.


