Ceuta enfrenta una nueva jornada de crisis migratoria tras la entrada masiva de finales de julio que dejó unas 5.000 personas en la ciudad, incluyendo 1.898 menores no acompañados. Mientras la seguridad se refuerza en la frontera del Tarajal, el Gobierno atraviesa tensiones políticas y asistenciales. Pedro Sánchez, aunque de vacaciones, ha convocado una reunión virtual con varios ministros para abordar la situación, mientras que la ministra de Inclusión, Elma Saiz, se encuentra en Ceuta para discutir la crisis con el presidente local, Juan Jesús Vivas. El Ejecutivo regional busca acelerar las devoluciones y solicitar más presencia de Frontex, mientras la playa del Trampolín y el Hospital Universitario siguen siendo puntos críticos de atención y presión.
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