El cuarto aniversario de la invasión a gran escala de Rusia en Ucrania marca un periodo de devastación continua, con cerca del 20% del territorio ucraniano bajo ocupación rusa y más de nueve millones de personas desplazadas, según cifras de las Naciones Unidas. La guerra, que ha afectado gravemente la vida cotidiana, se intensifica con ataques sistemáticos a la infraestructura energética del país, dejando a millones sin electricidad ni calefacción en pleno invierno. Los esfuerzos diplomáticos internacionales no logran imponer un alto el fuego completo debido a complejas disputas sobre soberanía territorial y garantías de seguridad. Además, una galería de imágenes expone el impacto del conflicto en civiles, militares y en ciudades como Kiev, Járkov, Mariúpol y Bucha, donde la vida sigue siendo un testimonio de resistencia en medio de la adversidad.
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