En un despliegue impresionante de habilidad y perseverancia, los judokas ciegos o con discapacidad visual severa de España dejaron una marca imborrable en el Grand Prix de Astaná, celebrado entre el 11 y el 15 de mayo. En esta segunda competencia internacional del año, los deportistas españoles lograron un total de cuatro medallas: una de oro y tres de bronce, destacando una vez más en el ámbito del judo internacional.
La joven promesa de 21 años, María Manzanero, de Madrid, protagonizó una actuación impecable que la llevó a obtener su primera medalla de oro en un Grand Prix, compitiendo en la categoría de -52 kg. Este triunfo representa un hito significativo en la carrera de Manzanero, consolidándola como una de las grandes revelaciones del judo adaptado.
La veterana Marta Arce, quien ya cuenta con cuatro medallas paralímpicas en su extenso palmarés, añadió un bronce a su colección en la categoría de -60 kg. Arce sigue demostrando que su talento y experiencia siguen siendo una fuerza dominante en el tatami.
Sergio Ibáñez, otro destacado medallista olímpico, compitió en la categoría de -70 kg y logró una meritoria medalla de bronce, consolidando su reputación como uno de los judokas más competitivos de su categoría. Íñigo Gerboles, compitiendo en la categoría de -95 kg, también se alzó con el bronce, completando así la exitosa campaña de los españoles en la capital kazaja.
El equipo, perteneciente a la Federación Española de Deportes para Ciegos (FEDC), retorna a casa con una cosecha envidiable. Las sobresalientes conquistas en Astaná no solo son un testimonio del talento y la dedicación de estos atletas, sino que también reafirman sus aspiraciones y su posición de cara a los próximos campeonatos internacionales. La delegación española ha enviado un claro mensaje: están listos para enfrentar cualquier desafío que el mundo del judo les presente.
Fuente: Federación Andaluza de Deportes para ciegos.



