En La Habana, decenas de miles de cubanos se reunieron en la Tribuna Antimperialista para rendir homenaje a 32 militares fallecidos durante un enfrentamiento con fuerzas estadounidenses, que resultó en la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. Este acto marca el resurgimiento de concentraciones multitudinarias similares a las de la era de Fidel Castro, tras un período de escasez. Presidiendo la ceremonia, el presidente Miguel Díaz-Canel, vestido de militar, criticó la operación estadounidense y afirmó que Cuba no se someterá a presiones, aunque mostró disposición al diálogo con Washington basado en el respeto mutuo. La marcha, ajustada debido al mal tiempo, transcurrió sin contratiempos, culminando en un ambiente donde la política y la vida cotidiana se entremezclan, como reflejó una vendedora que encontró en la multitud una oportunidad de negocio.
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