Durante el invierno, la niebla se convierte en una amenaza constante para los conductores, ya que reduce drásticamente la visibilidad en carretera y aumenta el riesgo de accidentes. Para enfrentar esta situación, la Dirección General de Tráfico (DGT) recomienda seguir la «Regla de las 3V»: Visibilidad, Velocidad y Vehículo delantero, ajustando la velocidad al campo visual y la distancia respecto al vehículo precedente, por ejemplo, 50 metros de visibilidad igual a 50 km/h de velocidad y 50 metros del vehículo delantero. Además, se aconseja encender luces de cruce y antiniebla, mantener la distancia de seguridad, evitar frenar o detenerse bruscamente, y usar las marcas viales como guía. También se enfatiza la importancia de las luces antiniebla traseras en condiciones adversas, como niebla densa o lluvias intensas, dado que su uso inapropiado está regulado y puede resultar en sanciones. La DGT resalta la necesidad de prestar atención especial a motocicletas y peatones para garantizar la seguridad de todos los usuarios de la vía.
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