El Athletic de Ernesto Valverde sucumbió sorprendentemente ante un Mallorca que, pese a estar dominado y mostrar debilidades defensivas, logró aguantar gracias a las brillantes intervenciones de su portero, Leo Román, quien detuvo cinco goles cantados. Las desconcentraciones defensivas del equipo visitante y su incapacidad para aprovechar las oportunidades en ataque, incluso teniendo superioridad en varios pasajes del partido, terminaron por pasarle factura. Además, la labor eficaz de jugadores clave del Mallorca como Galarreta y Jauregizar fue fundamental para equilibrar el juego frente a un Athletic que se mostró desorganizado y terminó pagando caros los penaltis en contra y la expulsión de Guruzeta. Al final, la falta de puntería de Samu, Sergi Darder y Llabrés evitó una goleada más abultada a favor del equipo local, aunque la derrota rojiblanca sigue siendo motivo de análisis profundo para el conjunto vasco.
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