El Consejo de Gobierno ha decidido intervenir de manera decidida tras el trágico accidente ferroviario ocurrido el 18 de enero de 2026 en Adamuz, Córdoba, mediante la aprobación de un decreto ley que otorgará ayudas económicas a las víctimas directas e indirectas de este suceso. Este gesto se enfoca en aliviar las cargas financieras que enfrentan los afectados y sus familias, complementando así las ayudas económicas estatales, sin resultar incompatibles con estas.
La cuantía de las ayudas para las personas que sufrieron lesiones varía significativamente, desde 16.828 euros para los casos más graves hasta 481 euros para otros más leves. Además, se ha establecido una compensación económica para las familias de las 46 personas que perdieron la vida, quienes recibirán un total de 14.424 euros.
Impulsadas por el Comisionado designado por la Junta de Andalucía, estas ayudas tienen como objetivo ofrecer un respaldo adicional a las medidas de apoyo ya existentes. La Consejería de Justicia, Administración Local y Función Pública se encargará de gestionar y resolver las solicitudes, asegurando un proceso transparente y ágil.
Una característica destacable de esta ayuda es que estará exenta de tributar en el tramo autonómico del IRPF, y su desembolso se realizará en un único pago, garantizándose en un plazo no mayor a dos meses desde la presentación de la solicitud. Las solicitudes podrán entregarse tanto de manera electrónica como presencial, y los interesados cuentan con un periodo de tres meses para presentar su documentación desde la publicación de la convocatoria en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, que se prevé ocurra dentro de los 15 días posteriores a la entrada en vigor del decreto.
A pesar de haber transcurrido más de tres meses desde el accidente, las consecuencias para las víctimas son todavía palpables, con gastos importantes en adaptaciones domésticas, tratamientos psicológicos, rehabilitación, y otros. Aquellos que no se encontraban dados de alta en la Seguridad Social al momento del accidente enfrentan dificultades adicionales al no recibir prestaciones y al encontrar barreras significativas para reintegrarse al mercado laboral.
En relación a las ayudas para las familias de los fallecidos, los beneficiarios directos incluyen cónyuges o parejas de análoga relación e hijos. En ausencia de estos, el apoyo económico se dirigirá a los progenitores o, de no haberlos, a los ascendientes de segundo grado o hermanos, repartiéndose equitativamente la ayuda en caso de múltiples beneficiarios.
El impacto social del accidente ha sido vasto y profundo, y este paquete de ayudas busca proporcionar un aliciente financiero que mitigue las angustias económicas derivadas de tan lamentable acontecimiento, ofreciendo a las víctimas y sus seres queridos una red de apoyo en un momento de extrema vulnerabilidad.
Fuente: Gobierno al día de Andalucía.








