El reciente incendio en la antigua colonia británica ha causado una conmoción significativa al cobrarse la vida de al menos 128 personas y dejar a 79 heridos, incluidos 12 bomberos que estaban en servicio. Este desastre ha puesto en evidencia la capacidad de respuesta ante emergencias de la región y ha generado un debate sobre las medidas de seguridad y preparación en situaciones críticas. Equipos de rescate continúan trabajando en el lugar, mientras las autoridades locales realizan esfuerzos para identificar a las víctimas y brindar apoyo a los afectados. La comunidad internacional ha comenzado a ofrecer su asistencia en medio de esta trágica circunstancia.
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